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Presente perfecto

21 de marzo de 2024 La cabaña era pequeña , pero no así el frondoso bosque que la rodeaba, que se extendía hasta la cordillera nevada.  Además, Shen apenas subía al exterior; pasaba la mayor parte de los días y las noches en el sótano, bajo las raíces de los árboles que a veces se asomaban por las paredes de cemento, investigando.  Solo salía cuando se lo pedía Estrella.

Los Mundos Infinitos

— Saludos, Ísquime.  Se requiere tu presencia de inmediato. El grupo liderado por Ísquime se encontraba en una posición de ventaja.  Habían resuelto cuatro de las siete propuestas sin ningún error, y eso les daba tiempo y ciclos suficientes para terminar el experimento sin prisas.  Y justo ahora, cuando más compenetrados se sentían y mejor fluían las ideas, llegaba ese mensaje.  Y además, ¿quién lo enviaba? — Saludos, mensajero.  ¿Quién me reclama? — El remitente es privado, solo tú puedes saberlo.  Pido disculpas a los demás. — Disculpas aceptadas —dijo el resto del grupo con una sola voz—.  ¿No pueden esperar? Estamos a punto de resolver un problema complejo. — No importa —dijo Ísquime—, seguro que podéis seguir sin mí.  Ya habíamos avanzado bastante. Eso era cierto.  Los flujos cuánticos trazaban una parábola perfecta y alrededor del conjunto de bosones la gravedad se había invertido.  Podían analizar los r...

Efecto Walter.

—Buenos días Walter.  Bienvenido a la vida. Walter abrió los ojos bajo un techo de color rojo caldero.  Un color agradable, pensó, aunque en ese momento fue más una sensación que un pensamiento elaborado: Walter no era capaz de recordar ninguna palabra.  Permaneció así un buen rato, pero no supo cuánto, pues también carecía de la habilidad para captar el paso del tiempo.  En cualquier caso, no sentía malestar, dolor, mareo ni ninguna otra sensación desagradable.  Estaba bien, y por algún motivo eso le aliviaba.  Creía haber estado peor. Pero solo fue al principio.  Poco a poco, Walter fue recobrando sus capacidades, el techo comenzó a tener algo más de definición, con más contrastes, más bordes y unas luces que brotaban de las esquinas, y también su conciencia de sí mismo fue definiéndose. —Buenos días, Walter.  Bienvenido a la vida —escuchó otra vez—.

Una ventana en el suelo.

2 de febrero de 2024 Hoy es dos de febrero de 2024, el vigésimo segundo cumpleaños de John Valverde, y sigue siendo virgen. No le han faltado oportunidades, ni candidatas, para llevar una vida sexual normal, pero John, como bien sabes, no es precisamente normal.  John es capaz de percibir con total nitidez el corazón de los seres humanos que tiene cerca.  No es que escuche los pensamientos, como quien oye una emisora de radio o un discurso elaborado: lee directamente en los corazones. Recibe, en un nítido eco que traspasa los tejidos, a golpes de miedo, esperanza, tristeza, rencor o bondad, todas las sensaciones de los que están a su alrededor.

El primer encuentro extraterrestre: los alveanos

30 de enero de 2024 Como quizás sepas si te has informado un poco , Hanson y yo no pertenecemos a esta época.  Él nació en Brasilia en un momento histórico muy complicado, en el año 2124, y yo ni siquiera fui creado en este planeta, ni en realidad en ningún otro.  Soy miembro de pleno derecho de La Ciudad , un lugar que te encantaría visitar, pero al que no puedes acceder de ninguna manera. Si no entiendes nada de lo que te estoy contando, te recomiendo que leas esto .  Puede parecer una novela, pero es una historia real.  O lo está siendo: depende del año en que leas este texto. Pero si estás ávido por saber cosas sobre el futuro, déjalo todo y sigue leyendo.  Hoy quiero contarte algo que sucederá dentro de bastante tiempo, allá por el 2150 .  En ese año ocurrirá algo que lleváis mucho esperando: una inteligencia extraterrestre contactará con nosotros.

Joya del Universo (III)

28 de enero de 2024 Esta historia comienza en su primera parte , continúa en la segunda parte  y termina aquí: Lin prefería matar a todos los hombres de aquella mina antes que permitir que cualquiera de ellos supiera el paradero de su familia.  Los dos occidentales que le habían amenazado tenían esa información, aunque no llegaba a comprender cómo la habían obtenido. —Disparen a todo lo que consideren sospechoso, no dejen vivo nada que se mueva. Mientras hablaba través de la radio, Lin se dio cuenta de que no funcionaba.  Por algún motivo, el viejo aparato analógico no retransmitía.  Lin se dirigió a la ventana de la caseta y comenzó a gritar: —¡¡Disparen a todo lo que consideren sospechoso, no dejen vivo nada que se mueva!!

Joya del Universo (II)

27 de enero de 2024 (Este relato comienza aquí ) — A esos hombres los quiero en el camión dentro de media hora.  Los que ya han pasado por la mina no me sirven, haga con ellos lo que quiera.  Métalos en el camión si no sabe qué hacer con ellos, pero no se los pagaré. —¿Y las mujeres? —el asiático trotaba tras el hombre rubio escribiendo a trompicones en el comunicador del brazo— —Las mujeres... tengo que verlas antes de tomar una decisión. —Por supuesto, por supuesto.